Desde hace más de un mes el pueblo venezolano se ha enmarcado en una resistencia contra el régimen dictatorial actual, que se ha caracterizado por mantener el talante no violento, sin olvidar el derecho a la legítima defensa en una resistencia activa contra la represión. En los últimos días, se ha colocado sobre el tapete la denuncia directa contra familiares del gobierno oficialista que se encuentran en el exterior y diversas opiniones frente a esto. El objetivo inicial de la resistencia ha sido muy claro, cerrar los espacios del gobierno y hacer un llamado nacional e internacional que denuncia la ruptura del orden constitucional, la violación sistemática de los derechos y el carácter dictatorial del gobierno del presidente Nicolás Maduro, esta presión ha tenido sus resultados y lo hemos visto surgir paulatinamente, aunque quizá más lento de lo que todos quisiéramos, y es que la palabra resistencia hace referencia a una lucha sostenida en el tiempo, cuyo éxito precisamente se centra en mantenerse firme hasta lograr los objetivos.
Analizando lo que algunos han insistido en llamar "acoso" a familiares del gobierno, podríamos plantear varios aspectos; primero ¿Se trata de un hecho violento?, la respuesta es no, no es violencia física y tampoco psicológica una acalorada discusión sobre lo que ha perjudicado a un pueblo la postura de aquellos a quienes tú conoces, y quizá tanto nos hemos acostumbrado a la censura que pensamos que un insulto debe ser penado por la ley, pero nada más lejos del la realidad, sino, observe usted las discusiones en otros parlamentos mundiales donde se dice lo que tiene que decirse sin censura, después de todo no es más que una opinión ; lo segundo sería pensar si en realidad estamos hablando de acoso, cosa que ocurre de manera repetitiva y que perturban el normal desenvolvimiento de su vida, queda claro que difícilmente se puede tildar como acoso a denuncias en encuentros aislados, opiniones o discusiones subidas de tono cuando un venezolano demócrata se consigue con estas personas, entendiendo que en el exterior somos menos que otros y que quizá estos encuentros sean menos frecuentes de lo que nuestros emigrantes compatriotas quisieran. Un tercer aspecto a plantear, ¿esto nos perjudica o nos favorece?, y aunque ciertamente la oposición política está en el deber de hacer un llamado en contra, la verdad es que esto es un signo del cierre de los espacios, que limita y presiona al gobierno a tomar pronto una salida política legal, recordándoles que entre más tiempo tarden en hacerlo más comprometidos estarán ellos y sus familiares, por otro lado difícilmente esto llegue a cohesionarlos, porque es una invitación abierta a pronunciarse a tiempo para aquellos familiares y políticos que todavía tienen una dignidad que resguardar.
Los políticos están haciendo su trabajo, la mesa de la unidad, quién finalmente debe dar la opción a una salida política, así como un animal acorralado no le queda más opción que meterse por la única vía que le ha sido explícitamente ofrecida, para el gobierno esta es la vía democrática, queda de parte del resto de nosotros hacerle entender al régimen que otra vía de escape tanto a nivel nacional como internacional, no solamente se encuentra cerrada sino que cada vez se ve más limitada. El pueblo por su parte, debe seguir haciendo su trabajo hasta alcanzar los objetivos.
Turpial Digital
20-05-17
20-05-17
