La MUD debe plantear nuevas estrategias



La Mesa de la Unidad Democrática hasta los momentos ha venido haciendo un buen trabajo, sin embargo, ya con más de cincuenta días de protesta, la situación comienza a escapársele de las manos, el claro ejemplo ha sido Táchira, Los Altos Mirandinos, Barquisimeto, Carabobo, Barinas, diversos pueblos del Páramo, entre otros, cuya resistencia ha instalado su propia agenda, esto es signo de algo que ya es evidente para muchos, la dirigencia necesita plantear alguna radicalización.

Estamos en presencia de dos fuerzas, una que empuja a la anarquía intencional y otra hacia el pacifismo, y si lo pensamos bien, la proyección de cada una en el tiempo lleva sencillamente a su propia extinción. Por un lado, la anarquía es autolimitada porque nos traslada al terreno de la fuerza donde el régimen tiene las herramientas para ganar y donde no existe la logística necesaria para mantener los frentes de lucha activos por tanto tiempo, entendiendo que en toda lucha prolongada se necesita suministros tan sencillos como comida y agua o más complejos como atención médica y reparaciones, y existe el riesgo de la criminalización de la protesta muy fácil de lograr para el gobierno; por otro lado en el pacifismo la apatía generada por la falta de resultados tangibles y rápidos marca su propia limitación, con la desventaja de que es fácil de reprimir y controlar, evitar que alcance sus objetivos y desmoralizar a través de la violencia.

Podemos asegurar que ambas estrategia han dado resultados al ir acompañadas, con un objetivo final esperado por todos de contundencia, donde ambas líneas de acción se acercan y se fusionan para luchar por la democracia. Sin embargo lo que está sucediendo es su separación, motivado a una falta de respuesta efectiva de los líderes políticos quienes son los encargados de hacer el llamado, de ir apretándole la tuerca al régimen de alguna manera, con nuevas propuestas y acciones. No es que la tengan fácil. Lo cierto es que estamos en un punto álgido donde la MUD debe decidir si vuelve a tener el control de la agenda o no, sin tener que menospreciar al chamo que por 50 días le ha metido el pecho a las balas mientras es testigo de la indiferencia relativa de muchos a su alrededor, y también entendiendo que ellos solos no podrán contra el poderío de un grupo de narcotraficantes, mafiosos y asesinos con poder político. Ellos saben (la MUD) que deben plantear algo diferente, de mayor fuerza, una anarquía controlada que logre debilitar al gobierno desde varios frentes, y para eso hay que tener guáramo a sabiendas de que serán perseguidos, como quien también se arriesga asemejándose así a los chamos en la calle, ahí se podrán acercar las líneas de acción, y ese que lo haga y liderice realmente, será retribuido a futuro cuando se reestablezca la democracia, que esperamos todos sea pronto.

Guillermo Bervins
22-05-17